Utilizamos un molde rectangular, lo espolvoreamos con el cacao (utilizar un colador para que no queden grumos) dejamos una capa fina. A continuación bañamos las galletas con el cafe con leche, no mucho porque se rompen pero si las mojamos poco quedara una tarta reseca, las colocamos en el molde. Despues cogemos las tarrinas de queso y las echamos en un molde con 9 cucharadas soperas de azucar, y removemos hasta que el azucar se disuelva. Ponemos la siguiente capa de queso. Cuando quede bien uniforme repetimos con el cacao y de nuevo con las galletas, seguimos haciendo pisos hasta que no quede queso. Y una vez acabado espolvoreamos cacao dejando una capa mas gordita.