Se cuecen los macarrones con aceite y sal, después se le añade un poco de margarina. Se ponen unas tiras de bacon en un plato y se calienta en el microondas un minutillo (así se hace el bacon bien pero no queda grasiento ). Mientras se fríe un poco de cebolla o cebolleta, como un cuarto (según el tamaño) y se le da unas vueltas (que no se tueste) se retira del fuego y se quita el aceite.
En esa misma sartén se echa un brick de nata para cocinar y se pone a calentar despacito y se añade cuatro cucharadas de tomate frito. Cuando ya está caliente se añade la cebolla y el bacon y se deja otro poquito al fuego.
En un recipiente se colocan los macarrones y se echa por encima la salsa de nata y tomate, se mezcla todo, se añade queso para fundir por encima y se pone a gratinar al horno o microondas.
Además del bacon se puede echar jamón york, salchichas, pechuga de pavo...